Un WiFi lento rara vez es un solo problema. Suele ser una combinación del plan contratado, la ubicación del router, la cantidad de dispositivos y la tecnología de tu conexión. Vamos por partes.
Causas más comunes del internet lento
1. El plan se te quedó corto. Si conectaste más dispositivos o ahora hay teletrabajo y streaming 4K, quizá necesitas más velocidad. Revisa nuestra guía de qué velocidad de internet necesitas.
2. El router está mal ubicado. Escondido en una esquina o dentro de un mueble, la señal se debilita. Ubícalo alto, al centro de la casa y despejado.
3. Saturación e interferencias. Muchos equipos a la vez o vecinos en el mismo canal saturan la red. Usar la banda de 5 GHz ayuda en distancias cortas.
4. Tecnología antigua. El cable de cobre o coaxial y los routers viejos limitan la velocidad real, sobre todo la de subida.
Cómo mejorar tu WiFi (paso a paso)
Reubica el router al centro y en alto; conecta por cable los equipos fijos (TV, consola); usa repetidores o malla para cubrir toda la casa; separa la banda de 5 GHz para lo que esté cerca; y reinicia el equipo cada cierto tiempo.
¿Cuándo el problema es el plan o la tecnología?
Si ya optimizaste el WiFi y sigue lento, probablemente el cuello de botella es la conexión. La fibra óptica simétrica resuelve la mayoría de estos casos: más velocidad, menor latencia y estabilidad en horas pico. Mira los planes de Axion Fibra (con equipos Wi-Fi 6 y repetidores incluidos en los planes superiores).